
Procesando. Por favor aguarde...
Melella se encamina a ser el peor gobierno de la historia reciente de nuestra provincia, cuando aún restan más de un año y medio por delante, todo indica que la situación está lejos de mejorar.
El gobernador sigue con su rutina como si viviera una realidad paralela. Vive más en Capital Federal que en Ushuaia; Y en plena crisis con un déficit disparado a las nubes que va camino a cerrar el año con 240 mil millones de pesos, un promedio de 20 mil millones mensuales, se dispuso duplicar los cargos del Ministerio de Energía creando secretarias, subsecretarias y direcciones, cuando en realidad es probable que el aguinaldo lo pague en cuotas, si es que no manotea los fondos del BTF como lo hizo el año pasado, que motivo la salida de casi todo el directorio de la entidad bancaria.
Lo cierto es que mientras nuestra provincia se hunde en un déficit monumental, Melella decidió, en lugar de ajustar el cinturón, duplicar los cargos del Ministerio de Energía que pasó de 50 a 97. Sumó más secretarías, más subsecretarías, más direcciones. Más Estado. Más gastos.
La historia reciente nos cuenta que desde que asumió Melella, la gestión incorporó más de 6,4 mil empleados públicos y mantiene una planta política de 1.800 agentes regulares. Todo esto mientras la provincia no logra cerrar las cuentas y el aguinaldo, según fuentes del propio gobierno, probablemente deba pagarse en cuotas.
Lo más grave no es solo los números negativos, el gobierno parece no darse cuenta que la gestión pública, se encamina a ser la peor de la historia reciente de nuestra provincia. Y no es un exabrupto, es un dato duro de la realidad. Porque cuando aún restan más de 18 meses de mandato, el gobierno perdió todos sus aliados políticos, socialmente vive un rechazo inusitado, sin clases, sin insumos en los hospitales, adeuda 12 meses de jubilación a policías del exTerritorio, el rumbo económico no muestra corrección alguna, al contrarió la ratificación del decreto que suma más empleados públicos indica lo contrario.
No hay crisis nacional, por más que exista, que explique esta debacle local. Hay una decisión política del gobierno que busca permanentemente engordar un Estado que ya no se puede sostener por sí solo. Melella eligió el camino fácil: gastar sin control y después ver cómo se paga. Pero la factura, como siempre, la terminan pagando los fueguinos, con sueldos pobre para empleados públicos y más impuestos al mercado interno.
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