
Procesando. Por favor aguarde...
Que Vuoto maneje los barrios más vulnerables de Ushuaia no es ninguna novedad, ahí está áncala su base de votos. Pero más allá de quien maneja e territorio, la realidad es que el reclamo por la quita de subsidio al gas ha dejado al desnudo la feroz interna que mantiene el jefe comunal con el gobierno de Melella. “Esta interna es a todo o nada” reconoció un Secretario municipal.
Lo que comenzó como un reclamo por el aumento del gas y la quita de dejó al desnudo un trasfondo político que tiene a Vuoto y Melella como los principales protagonistas. Si bien vecinos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin expresan su preocupación por las nuevas boletas tras el decreto del gobernador Gustavo Melella, desde el oficialismo provincial advierten que detrás de la creciente protesta barrial opera su ex aliado, Walter Vuoto.
Según denunciaron fuentes cercanas al Ejecutivo, el ex intendente de Ushuaia y actual referente de la oposición dura habría dispuesto la infiltración de punteros en distintos barrios para calentar los ánimos y organizar cacerolazos contra la medida. La estrategia apuntaría a desgastar a Melella aprovechando el malestar genuino por el frío, pero con una logística claramente militante.
“Vuoto fue parte del mismo espacio hasta hace poco y ahora usa la necesidad de la gente para hacer daño político”, señalaron desde la Jefatura de gabinete. Mientras tanto, los reclamos genuinos por una segmentación tarifaria y la quita de subsidio, quedan opacados por la pulseada interna del peronismo fueguino.
El trasfondo político: de aliados a rivales
La ruptura entre Melella y Vuoto no es nueva. A principios de año, el gobernador dispuso una retención adicional de fondos coparticipables destinados a los municipios para financiar el Fondo de Prestaciones Prioritarias (FPP), que justamente subsidia el gas envasado a miles de familias fueguinas. En aquel momento, Vuoto salió a cruzar duramente a Melella a través de sus redes sociales.
"La provincia decidió, por decreto, hacer un recorte de los recursos que recibe Ushuaia. Esta medida impacta de manera directa en la capacidad del Municipio para sostener servicios esenciales", había publicado el intendente en enero .
El detonante del malestar real tiene un correlato numérico que golpea los bolsillos fueguinos. A mediados de abril, el gobierno provincial oficializó un nuevo esquema de precios para el Gas Licuado de Petróleo (GLP) con incrementos escalonados: el precio por kilogramo partió de 120,subiraˊa120,subiraˊa160 entre mayo y julio, y podría llegar a los $300 para fin de año .
Presión en la calle hasta revertir el decreto
El propio intendente, lejos de desmarcarse, ha legitimado la confrontación. En declaraciones recientes, Vuoto sostuvo que "cuando hay un contexto económico adverso, los discursos no alcanzan" y defendió la necesidad de "salir a las calles . Incluso acusó a otros dirigentes de estar "pensando en las elecciones, metidos en operaciones y chicanas mediáticas en lugar de preocuparse por los vecinos".
Frente a las críticas, Melella salió a defender la medida con datos que indican que "más del 80% del subsidio al gas es financiado por la Provincia" y que el ajuste es indispensable para sostener el sistema sin comprometer el resto de las áreas del Estado.
La disputa, sin embargo, no se limita a la calle ni a los medios. El oficialismo provincial sufrió un revés importante en la Legislatura, donde la oposición –con la legisladora Victoria Vuoto, hermana del intendente, a la cabeza– logró aprobar la suspensión de los decretos que reducían los subsidios al gas envasado.
La medida, que congela temporariamente los aumentos hasta que se dicte una nueva reglamentación, fue celebrada por los sectores opositores como un freno al "ajuste" de Melella. Desde el Ejecutivo, en cambio, la interpretan como un acto de sabotaje político en medio de una negociación más amplia por el presupuesto y el manejo de los recursos.
Mientras tanto, los vecinos siguen pagando las facturas. Y en los barrios, las caras conocidas de siempre siguen repartiendo volantes. La pregunta que empieza a circular entre los fueguinos de a pie es si el reclamo por el gas es realmente de ellos o si alguien está soplando las llamas para que el incendio no se apague.
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