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La posibilidad de que EE.UU suspenda su apoyo al Reino Unido en la disputa de soberanía con Argentina por las Islas Malvinas, generó repercusión en Buenos Aires, Londres y Washington
Según una filtración publicada por la agencia británica Reuters, un correo interno del Pentágono contempla la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump suspenda su apoyo al Reino Unido en la disputa de soberanía con Argentina por las Islas Malvinas. La noticia generó repercusión en Buenos Aires, Londres y Washington.
Mientras fuentes oficiales estadounidenses y argentinas consultadas por la prensa mantuvieron cautela, un vocero del Departamento de Estado reiteró la neutralidad de EE.UU. en el conflicto, reconociendo la "administración de facto" británica pero sin tomar postura sobre la soberanía. El Pentágono declinó hacer comentarios sobre deliberaciones internas.
Expertos advierten que, aunque es factible que Trump modifique la posición histórica de EE.UU., sería un golpe significativo para las relaciones con Londres, ya tensionadas por otros desacuerdos (como impuestos a tecnológicas o críticas a aliados de la OTAN). Algunos analistas sugieren que la filtración podría ser una táctica deliberada para presionar a los aliados.
Si el cambio se concretara, Argentina podría impulsar iniciativas en la ONU con el respaldo de EE.UU., lo que marcaría un giro importante. El gobierno de Javier Milei mantiene una fuerte sintonía con Trump. Por su parte, el diplomático argentino Rafael Grossi, candidato a secretario general de la ONU, restó importancia a que el conflicto por Malvinas afecte su postulación.
Defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas
En un contexto internacional marcado por nuevas tensiones diplomáticas en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, el presidente Javier Milei y el canciller argentino, Pablo Quirno, reafirmaron este jueves la histórica posición del país respecto de sus derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
“Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”, expresó Milei en la red social X, replicando un texto compartido por su funcionario.
El pronunciamiento, llegó tras recientes declaraciones de altos funcionarios británicos y versiones periodísticas que sugerían que Estados Unidos podría modificar su tradicional neutralidad sobre el conflicto y expresar algún tipo de apoyo al reclamo argentino.
En su comunicado, Quirno sostuvo que la Argentina “reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”. Recordó que la ocupación británica de 1833 constituyó “un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste”. El canciller subrayó que la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la existencia de una disputa de soberanía y, mediante la Resolución 2065 (XX), instó a la Argentina y al Reino Unido a resolverla por la vía de negociaciones bilaterales.
Quirno remarcó que ese llamado de la ONU fue reiterado por organismos multilaterales y regionales como el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), la OEA, el Mercosur, la CELAC, el Consenso de Brasilia y el Grupo de los 77 y China. El mensaje reiteró así la posición argentina de que la comunidad internacional respalda la necesidad de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa.
El canciller rechazó expresamente la argumentación británica basada en el principio de libre determinación de los pueblos, señalando que “los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un ‘pueblo’ por las Naciones Unidas”. Desde la perspectiva argentina, “no resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte”, por lo que carece de validez el referéndum celebrado en las islas en 2013.
Es que más temprano, el vocero del primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, había manifestado: “Las Islas Falkland han votado abrumadoramente a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar, y siempre hemos apoyado el derecho de los isleños a la autodeterminación y el hecho de que la soberanía reside en el Reino Unido".
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