
Procesando. Por favor aguarde...
las parlamentarias Laura Colazo y Myriam Martínez hicieron lobby para que sus respectivos maridos ocupen cargos en la empresa estatal con sueldos millonarios. La casta fueguina en su máxima expresión y sin pudor.
Si para algo sirve la petrolera Estatal es para ver lo que acaba de ocurrir en la Legislatura donde las parlamentarias Laura Colazo y Myriam Martínez hicieron lobby para que sus respectivos maridos ocupen cargos en la empresa estatal con sueldos millonarios. La casta fueguina en su máxima expresión y sin pudor.
Un fuerte cuestionamiento social sacudió al parlamento provincial tras la conformación del nuevo directorio de Terra Ignis, la empresa estatal de energía que maneja recursos millonarios provenientes de las arcas fueguinas. Si bien la sesión dejó definida la nueva cúpula del organismo, el foco de la controversia se centró en una figura política: la legisladora Laura Colazo.
El cuerpo legislativo ratificó la designación del Licenciado Mauro Pérez Toscani, y del Ingeniero Civil Víctor Salguet como directores titulares. La nómina se completó con Mariano López y Juan Venegas en calidad de suplentes, mientras que la sindicatura titular recayó en el abogado José María Bustos López [texto original].
Sin embargo, la atención pública se centró en la parlamentaria Laura Colazo. La representante del “campo nacional y popular” ejerció su derecho al voto para ungir a Pérez Toscani, quien es su cónyuge, en un puesto de alta relevancia institucional. Lejos de apartarse del proceso, la legisladora optó por no inhibirse, generando un aluvión de críticas que apuntaron directamente a la moralidad de una funcionaria que decide sobre el destino laboral de un familiar directo dentro del Estado.
En los pasillos de la Legislatura y en las redes sociales, el repudio generalizado se fundamentó en la falta de transparencia. Los sectores más críticos señalaron que lo ético hubiera sido la abstención, más aún cuando se trata de una empresa que administra partidas presupuestarias millonarias. Para muchos, el accionar de Colazo refleja las prácticas de lo que se conoce como "la casta fueguina", un término que describe la endogamia política y el manejo discrecional de los cargos públicos en beneficio de los círculos íntimos del poder.
El contexto de Terra Ignis y la gestión de los recursos fueguinos
La polémica por el voto cruzado adquiere mayor relevancia si se considera el rol estratégico que el gobierno provincial le ha asignado a Terra Ignis. La empresa estatal fue creada con el objetivo de administrar los recursos hidrocarburíferos de la provincia, en un contexto donde el gobierno de Gustavo Melella impulsa la soberanía energética tras la cesión de áreas operadas por YPF .
En ese sentido, la empresa maneja fondos provenientes de las arcas públicas y está llamada a jugar un rol protagónico en la defensa de los puestos de trabajo del sector petrolero . Sin embargo, informes de diversas fuentes han puesto en duda su capacidad operativa. Hasta hace poco, la firma no contaba con infraestructura propia ni con un equipo técnico con experiencia en el sector hidrocarburífero, ya que su directorio estaba integrado por funcionarios cercanos al gobernador .
Esta situación ha generado escepticismo tanto en especialistas del rubro energético como en los sindicatos petroleros, que han exigido garantías sobre la continuidad laboral y la transparencia en la gestión de los activos . Precisamente, la designación de Pérez Toscani, con un perfil vinculado a la gestión urbana y no a la industria energética, ha encendido las alarmas sobre la profesionalización de los cuadros directivos en un momento crucial para la empresa estatal.
Mientras el gobierno defiende la transferencia de yacimientos como un acto de soberanía , la comunidad fueguina observa con lupa los movimientos internos. El voto de Laura Colazo a favor de su esposo no solo es visto como un acto de nepotismo, sino como un síntoma más de una clase política que, según la opinión pública, tiende a resguardar sus propios intereses por encima de la transparencia que exige la administración de los recursos de todos los fueguinos.
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