
Procesando. Por favor aguarde...
Es tan delicada la situación económica y financiera de la provincia que el gobierno decidió abrir el paragua para mitigar las críticas que se avecinan. No se trata de una actitud sincera, se trata de un esfuerzo desesperado frente al fracaso como gobierno.
Primero el propio Melella se reunió con los dirigentes gremiales de los empleados Estatales para hacerlo coparticipe del eminente derrumbe económica y el pago de los salarios en cuotas. Ahora el ministro de economía va a la legislatura para exponer la gravedad de la crisis para luego poder decir “Yo avise”.
Nada esta librado al azar, el gobierno sabe qué situación económica es una bomba de tiempo, por eso tomo la decisión de blanquear la situación con sectores que aún lo escuchan. Melella explica la crisis, culpando a Milei sin muchas vueltas, como si los 200 mil millones de pesos en déficit son obra de los últimos 3 meses de gestión. El gobierno no atina a siquiera esbozar una autocrítica. La culpa siempre es de Milei, olvidándose de los 1600 cargos políticos que tiene nombrados en todas las áreas del gobierno en especial “La fábrica de talentos” y los ministerios de “diversidad y género” de estos desaguisados Melella no habla, prefiere el papel de víctima.
En un contexto marcado por la falta de presupuesto provincial y una deuda creciente el ministro de Economía Alejandro Barrozo pasó por la Legislatura sin pena ni gloria. Lo que debía ser una instancia de diálogo y búsqueda de soluciones dejó al descubierto una constante en la comunicación, ausencia de autocrítica y echarle la culpa al gobierno nacional. Un clásico.
Lo cierto es que la exposición del ministro Barrozo ante los legisladores no hizo más que confirmar el alarmante panorama que ya se venía discutiendo en reuniones previas con gremios. Los datos presentados son contundentes y pintan un escenario de emergencia:
Déficit récord: La provincia enfrenta un déficit mensual que ronda los 20.000 millones de pesos, una cifra que el propio gobernador Melella había reconocido ante los gremios días atrás .
Caída de la coparticipación: Los ingresos por coparticipación federal han caído más de un 9%, lo que se traduce en una pérdida de aproximadamente 12.540 millones de pesos solo en el primer bimestre de 2026 .
Endeudamiento: El gobierno provincial ha recurrido a adelantos de coparticipación en al menos cuatro oportunidades, generando deuda e intereses que complican aún más las finanzas.
Colapso sanitario: Al quebranto de la Obra social del Estado. Hay que sumarle la pérdida de empleo, 16.000 fueguinos han perdido su obra social y han debido ser absorbidos por el saturado sistema público de salud, incrementando la demanda de recursos para medicamentos e internaciones.
A pesar de la crudeza de los números, el principal reclamo que atraviesa el debate político es la falta de autocrítica por parte del oficialismo.
Cabe recordar las palabras del Legislador Pablo Villegas quien ironizó días atrás "parece que el presidente de los Estados Unidos, el gobierno nacional, legisladores, ministros y hasta los empleados estatales son los culpables, menos él que conduce y tiene a cargo los destinos de Tierra del Fuego desde hace más de seis años". dijo el legislador cuestionando la falta de medidas de austeridad, como la revisión del gasto en el Laboratorio del Fin del Mundo, la denominada "Fábrica de Talentos" o los contratos de alquiler de inmuebles "fastuosos" .
Por la parte gremial, el encargado de marcar las diferencias fue Carlos Margalot, secretario de Finanzas de ATE Río Grande, quien advirtió que las instancias informativas no alcanzan. "No ven cómo ganar tiempo. Lo que las compañeras y los compañeros necesitan es un incremento salarial urgente. Un empleado público hoy con 800 mil pesos no puede vivir" , sentenció .
Por lo pronto, la exposición del ministro Alejandro Barrozo en la Legislatura confirmó lo que los números ya anticipaban: Tierra del Fuego está al borde del colapso financiero.
Sin embargo, la gestión de Gustavo Melella parece atrincherarse en un discurso que responsabiliza exclusivamente al contexto nacional y a terceros, evitando cualquier revisión de las políticas provinciales. La falta de autocrítica y la ausencia de medidas concretas de austeridad, denunciadas por la oposición, dejan a los fueguinos con la sensación de que, mientras llegan las explicaciones, la solución sigue sin aparecer.
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