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Caos en Irán con más de 2.700 muertos: cuál es el motivo de las violentas protestas populares
Irán vive una de las oleadas de protestas más sangrientas de su historia desde la llegada al poder del fundamentalismo islámico. Los observadores internacionales dicen que ya son más de 2.700 los muertos por la represión del gobierno. El descontento popular estalló a fines de 2025 por una profunda crisis económica, marcada por la caída del valor de la moneda, inflación desbordada y deterioro de las condiciones de vida, que encendió protestas en ciudades y pueblos de prácticamente todas las provincias del país.
Lo que comenzó como reclamos por el alto costo de la vida y medidas económicas, rápidamente se transformó en una protesta política contra el régimen teocrático que se instaló con la revolución del Ayatola Khomeini en 1979.
Desafiando al poder, miles de iraníes se volcaron a las calles y empezaron a exigir cambios estructurales, mayor libertad y fin del autoritarismo. En muchas marchas se corearon consignas que cuestionan directamente al gobierno.
La respuesta del Estado ha sido brutal y letal. Organizaciones de derechos humanos, activistas y medios independientes reportan cifras de muertos que oscilan entre varios cientos hasta miles de personas, con estimaciones incluso superiores a 12.000 víctimas, aunque esta cifra aún no puede ser verificada de forma independiente debido a los cortes de internet y censura de información.
El presidente Donald Trump también decidió involucrarse en ese conflicto. Envió un mensaje alentando a mantener las protestas porque dijo, "la ayuda está en camino".
Represión del régimen islamista en Irán
La situación económica - con una economía desbordada entre la mala administración y los conflictos con Israel y Estados Unidos - fue la "señal" para encender las protestas en las calles. Teherán, por ser la capital es el principal centro de la efervescencia contra el régimen, pero no el único. También, es el lugar en donde con mayor dureza llegó la represión de la policía. Que tiene el apoyo de sectores militares como la influyente Guardia Revolucionaria Islámica, el sustento armado del régimen de los ayatolás.
La Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos indicó que 2.403 manifestantes y 147 integrantes de fuerzas o grupos afines al gobierno fueron asesinados. También murieron 12 niños, junto con nueve civiles que no participaban en las manifestaciones. Según la organización, más de 18.100 personas fueron detenidas.
La cifra de víctimas supera a la de cualquier otro estallido de violencia interna en Irán en las últimas décadas y evoca el caos vivido durante la Revolución Islámica de 1979, afirmaron analistas.
La televisión estatal iraní reconoció por primera vez las muertes el martes, al citar a un funcionario que aseguró que el país tenía “muchos mártires”.
Represión dura y sin internet
Irán es uno de los tantos países en el mundo que ven a internet como una amenaza, más que como un instrumento que revolucionó al mundo. Por la web se pueden conocer datos del exterior, comparar con lo que sucede en ese país y, sobre todo, coordinar tareas para las protestas que ya llevan casi un mes.
Por eso, en "épocas normales", el gobierno islámico aplica fuertes restricciones o censuras en el acceso a determinados portales. Ahora, que la situación se agravó tanto, la respuesta es aún más dura: se cortó por completo el servicio de internet. Los iraníes perdieron el acceso al mundo de la web, lo que limita - pero no detiene - a las violentas protestas. Y en medio de estos reclamos reprimidos con violencia, se metió el presidente norteamericano.
Donald Trump: sigan protestando, la ayuda está en camino
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó el martes a los manifestantes a continuar. “Patriotas iraníes, sigan protestando; tomen el control de sus instituciones”, escribió Trump en la red Truth Social. “He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que se detenga la matanza sin sentido de manifestantes. La ayuda está en camino”.
Trump dijo a los periodistas el martes por la noche que su administración estaba esperando cifras de víctimas precisas antes de actuar “en consecuencia”. Sus comentarios se produjeron mientras observadores esperan ver si cumple sus amenazas de intervenir militarmente. De hacerlo sería otra injerencia en un tercer país, como lo sucedido en Venezuela. Pero como el propio presidente le reconoció a los periodistas que su límite es su propia moral, no debe sorprender que aliente las protestas en otro país.
Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, culpó a Trump y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu por las muertes de los manifestantes. “Declaramos los nombres de los principales asesinos del pueblo de Irán: primero Trump, segundo Netanyahu”, afirmó Larijani.
Skylar Thompson, de la Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos, señaló que el número de muertos ya cuadruplicó al de las protestas de 2022 por la muerte de Mahsa Amini en apenas dos semanas. “Estamos horrorizados, pero aun así creemos que la cifra es conservadora”, dijo Thompson, y advirtió que el número seguirá aumentando.
El monitoreo de las manifestaciones desde el exterior ha resultado difícil debido al apagón de internet que las autoridades impusieron durante varios días.
Testigos en Teherán describieron por teléfono el martes una fuerte presencia de fuerzas de seguridad, edificios gubernamentales incendiados, cajeros automáticos destruidos y muy pocos peatones en las calles. Varios residentes de Teherán se comunicaron con la oficina de AP en Dubai, pero la agencia no pudo devolver las llamadas.
La caída de símbolos del Islam
Como se ha visto en otros país, los símbolos de gobiernos autoritarios se vandalizan para mostrar la decisión de terminar con ese sistema. En Irán pasó lo mismo. En las calles de Teherán se vio a un auto arrastrar al emblema de la República Islámica, que está en el centro de la bandera.
Es un dibujo estilizado que representa la palabra árabe Allah (Dios): formada por cuatro lunas crecientes y una espada, simbolizando los cinco pilares del Islam, y con forma de tulipán en honor a los mártires.
Se las quitaron al frente de varios edificios públicos y las arrastraron por las calles desde vehículos. Lo más grave es que la crisis está en aumento. Ni el poder de la represión del régimen fundamentalista logra algo de calma. Trump también dijo que el Teherán quiere dialogar para buscar una solución. Que sea totalmente diferente a la de Venezuela.
Pero conviene tener en cuenta un dato no menor: Irán es el noveno productor de petróleo en el mundo.
Por Roberto Adrián Maidana
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