
Procesando. Por favor aguarde...
El gobernador Gustavo Melella y su equipo llevan años construyendo un relato de gestión eficiente y desarrollo sostenido. Sin embargo, la realidad que atraviesa Ushuaia en plena temporada invernal desnuda un escenario muy diferente: cortes de energía y de agua que se repiten con una frecuencia alarmante, servicios básicos que fallan y un sector turístico que ve cómo años de inversión y promoción internacional se desmoronan ante la falta de infraestructura.
"No vemos una solución en el corto plazo", advirtió Daniel González, presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, reflejando el desánimo de un sector privado que siente que sus reclamos han caído en oídos sordos durante seis años. Las declaraciones de González se suman a las del empresario hotelero Miguel Recchia, quien fue contundente: "Es como la crónica de una muerte anunciada, hace seis años que están en el gobierno, no han podido resolver el tema energético y ahora vienen con la promesa china, un desastre de gobierno” sostuvo el dirigente.
Luego de un fin de semana para el olvido, las redes sociales estallaron en las narices del gobierno de Melella, tras un nuevo episodio de colapso eléctrico que dejó a toda la ciudad sin suministro durante once horas . La Dirección Provincial de Energía (DPE) atribuyó el corte al "congelamiento del sistema de filtrado de aire de la usina generadora", una falla que afectó a la turbina principal Rolls-Royce y que, sumada a un segundo inconveniente técnico en el sistema de protección del generador, prolongó la interrupción durante toda la jornada.
Lo más preocupante es que, según la propia DPE, la central cuenta con sistemas de protección y equipamiento "especialmente preparados para operar bajo condiciones de bajas temperaturas". Si ese es el caso, la pregunta resulta inevitable: ¿por qué falló? ¿Por qué un sistema diseñado para el clima fueguino colapsó ante un frío que, como bien señaló Recchia, "ya no se le puede echar la culpa a diez grados bajo cero"?
La respuesta parece estar en la falta de mantenimiento y planificación. La ministra de Energía, Gabriela Castillo, reconoció que la situación es "ajustada" y que la provincia trabaja "contrarreloj" para concretar tareas de mantenimiento en equipos clave. Admitió que no pudieron realizar el mantenimiento de la turbina Rolls-Royce porque "hoy no podemos sacar un equipo de línea", y que esperan un panel de control que "todavía no llegó". En sus propias palabras: "La sábana es cortita, eso es una realidad", dijo la ministra que sostiene a Terra Ignis como la salvación del sector energético.
El problema no es menor. Ushuaia vive del turismo. Según explicó Recchia, la ciudad recibe cada invierno a delegaciones olímpicas de Alemania, Italia, Gran Bretaña y Canadá que dejan entre 14.000 y 16.000 noches de alojamiento por temporada . "Eso es muchísimo", enfatizó el empresario, quien destacó que el posicionamiento internacional del destino fue construido durante más de una década con inversiones privadas y promoción en ferias de Europa, Brasil y Estados Unidos .
Pero esa confianza, advierte Recchia, puede romperse en cuestión de días. "Cuando tenés ciento cincuenta o doscientas personas alojadas y se corta la luz durante cinco o seis horas, dejas de tener agua, calefacción y un montón de servicios. El problema no es solamente del hotel, es del destino Ushuaia", sostuvo . Y fue más lejos: "La gente después dice: 'No voy a Ushuaia porque no tienen luz o no tienen calefacción'. Todo el esfuerzo que hicimos durante años para traer equipos olímpicos y turistas puede desaparecer en dos o tres días si la ciudad no puede garantizar los servicios básicos" .
El empresario utilizó una metáfora que debería resonar en la Casa de Gobierno: "Construir confianza lleva diez o quince años de trabajo, de inversiones, de recorrer ferias... Pero cuando esa confianza se rompe porque la ciudad no puede ofrecer servicios, es como un almohadón lleno de plumas: una vez que se desparraman, es muy difícil volver a juntarlas" .
La bronca del sector privado es palpable. Recchia, en declaraciones radiales, calificó a las autoridades provinciales como "mentirosos seriales" y denunció que "esta gente ha abandonado a la provincia" . "Nosotros hemos hecho presentaciones formales y lo que siempre ponemos al pie del renglón es que estamos abiertos al diálogo. Pero si no tienen la capacidad, no pueden o no saben, hay personas que están capacitadas en la ciudad para sentarse en una mesa y tratar de resolverlo", reclamó .
El sector hotelero, según detalló Recchia, sufre cortes prácticamente a diario. Los generadores eléctricos se han convertido en una inversión forzosa, pero ni siquiera eso mitiga el problema: los cortes y picos de tensión destruyen equipos electrónicos, ascensores y sistemas de climatización. "Se nos rompieron televisores, placas electrónicas, ascensores y muchas otras herramientas", lamentó, sumando a la ecuación la dificultad de conseguir repuestos en una ciudad donde "no bajás a la esquina y conseguís un repuesto al otro día".
Mientras los cortes de luz se multiplican y el sector turístico enciende todas las alarmas, el gobierno provincial mantiene su atención puesta en otra batalla: la pelea por la intervención federal del puerto de Ushuaia y la Reforma de la Constitución que le permita a Melella presentarse nuevamente para gobernador. Estos temas judicializados parece absorber todas las energías de la administración Melella, mientras los problemas estructurales de la ciudad se profundizan.
Ushuaia enfrenta una crisis que es, ante todo, un fracaso de la gestión provincial. Seis años de gobierno es un tiempo más que suficientes para resolver el problema energético, pero la realidad demuestra que no hubo voluntad política o capacidad técnica para hacerlo y esto se paga con apagones eléctrico, corte de agua permanentes una realidad típica de un gobierno que dice ser “Nacional y Popular”.
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