
Procesando. Por favor aguarde...
Melella ve como su gestión sucumbe en todos los sentidos. La soledad política que le hace sentir el propio kirchnerismo fueguino no la tolera. Frontera adentro Melella no tiene aliado naturales, solo mantiene alianza con pequeños sectores interesados, como el caso de la vicegobernadora Mónica Urquiza corrida del Mopof, fuera de la provincia, sus alianzas se hacen triza, como es el caso del "Movimiento Derecho al Futuro" que impulsa Axel Kicillof quienes ya le hicieron saber al gobernador que no tiene cabida en este movimiento que claramente coquetea con el Intendente Martín Pérez.
La relación con Nación es otro costado flojo de la gestión de Melella. Fue uno de los primeros gobernadores que apostó fuertemente para interrumpir la presidencia de Milei, en su lugar se ganó el odio de quienes mandan dentro de la Rosada.
Como si no tuviera conflictos abiertos la gestión de Melella enfrenta por estas horas, el naufragio de las elecciones a convencionales. Sucede que Melella y sus adláteres veían en la convocatoria para la reforma de la Constitución provincial una tabla de salvación, las elecciones le permitían huir hacia adelante, enfrentar a sus aliados y poner blanco sobre negro en las urnas.
Es por eso que Melella y su jefe de Gabinete Jorge Canals pasan horas tratando de encausar el llamado a elecciones. Del otro lado no hay señales buenas, hay 11 votos dispuesto a mantener una postura que deja al gobierno provincial dentro de una fragilidad política inusitada y en las puertas de un juicio político.
Un nuevo dato: El decreto fallido
En este contexto, el legislador del Movimiento Popular Fueguino (MPF), Damián "Loli" Löffler, fue contundente al justificar la postura de su espacio, argumentando que el decreto de convocatoria es inválido y que las prioridades son otras.
Löffler sostuvo que el decreto del Ejecutivo carece de sustento jurídico. "El Gobierno no respetó los plazos establecidos por el Superior Tribunal de Justicia", afirmó el legislador, señalando que "la sentencia que habilitaba dicho proceso aún no se encuentra firme debido a un recurso pendiente ante la Corte Suprema de la Nación".
El legislador calificó la medida del Ejecutivo como "claramente inconstitucional". Explicó que "el Gobernador no tiene atribución en razón del tiempo porque la sentencia que resolvió la convocatoria no está firme, la Corte no se ha expedido sobre la queja presentada". Según su análisis técnico, el plazo de 210 días otorgado por el STJ para llamar a elecciones "todavía no comenzó a correr", lo que transforma al decreto en un acto "extemporáneo e incompetente".
Adelantó que presentará formalmente un pedido de inconstitucionalidad ante la Justicia Electoral, aunque no descartó que la jueza electoral pueda actuar "de oficio" dadas las facultades que le otorga la Constitución Provincial.
Más allá de la discusión legal, Löffler puso el foco en la agenda social. "No estamos en contra del debate constitucional, pero sí creemos que este no es el momento. Hoy la provincia tiene problemas mucho más urgentes que requieren toda la atención del Estado", declaró a medios locales. El legislador enfatizó que "gobernar en momentos de crisis es establecer prioridades, sostener el empleo, recomponer ingresos y garantizar el funcionamiento de servicios esenciales como salud, educación y seguridad” dijo el legislador.
Pese a la derogación en la Legislatura, el gobernador Melella anticipó que vetará la decisión de los legisladores, insistirá en la convocatoria del 9 de agosto y mantendrá el proceso de reforma en marcha. Este cruce sugiere que la definición sobre si Tierra del Fuego tendrá o no una nueva Constitución en el corto plazo terminará siendo dirimida en la Justicia.
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